Un idioma y la competencia verbal
Mis habilidades para discernir dos idiomas complejos
Las ventajas de ser bilingüe
Desde que llegue a los Estados Unidos no he hecho otra cosa que hablar dos idiomas. Una de las paradojas de ser bilingüe es que hoy entiendo que es un don muy importante, pero cuando tenía diez años de edad era un tormento. Conforme fui estudiando en la primaria el inglés se me fue dando con facilidad. El idioma español ya lo dominaba y no era una competencia verbal para mí. Lo contrario del inglés cuya interpretación era más compleja porque a veces no podía discernir la diferencia entre dos palabras. Ejemplo, mi mamá me comenta que una vez tuvo que ir al médico porque no aguantaba una migraña muy fuerte que tenía. Ella me decía que le dijera al médico que su migraña era muy fuerte y yo solo decía que mi mama tenía dolor de cabeza. Comenta mi madrecita que tuvo que pedir un intérprete profesional para que le ayudaran porque yo no podía explicar su sentir. Con el tiempo me fui puliendo a un nivel más elevado que siempre en mis trabajos, y mis superiores pudieron darse el lujo de usar mis servicios como intérprete. Las clases de interpretación en este programa fueron un empujón hacía la cima para mi aprendizaje y entendimiento de ambas lenguas. Siempre que veo a alguien teniendo problemas con el inglés trato de ayudar lo más que puedo y no lo hago para presumir o por ego, ayudo porque yo vi cómo muchos miembros de mi familia no tuvieron la oportunidad de terminar ni siquiera la primaria y al llegar a este país no había el modo de comunicarse en inglés para sus necesidades básicas.